viernes, 4 de octubre de 2013



No sé porqué



Sí no sé porque me embarga la tristeza,
una y otra vez la siento dentro de mí.
Te necesito tanto, tanto...
que soy como ese marino
qué se quedó en el puerto.
Necesito de tu humedad,
de tu olor mojarme en ti,

desnudarme en tu presencia
y quedar a merced de las olas.


Carmen Sánchez.


Te evoco


Hoy te evoco aquí sentada
en el mismo sitio de siempre,
tú mejor que nadie sabes de mi sitio favorito.
Y sí te evoco una y mil veces.
Y aquí a solas con tu única presencia
me dejo llevar...

Carmen Sánchez.



Ámame


Si ámame esta noche
y pon todos los sentidos en ese instante.
Que mañana quién sabe dónde estaremos,
quizás en algún otro lugar.
Amarnos aquí y ahora
sin esperar el mañana
que quizás el mundo se acabe
y nunca jamás seremos ese verso
que jamás se haya escrito

Carmen Sánchez.

Pregono Versos.


Salgo por calles y
plazas dando pregones.
Quién me compran

unos versos recién paridos.
Los tengo que sangran cuerpos

y otros que sangran piel y alma.
Y mientras tanto sufro
dolor de parto de estos versos
inmaduros.

Carmen Sánchez.

 
 
Me Sangra el Verso.
 
 
Siento que me sangra el verso
y no entiendo el porqué me
hiere tanto este
sentimiento que tengo
tan dentro tan dentro,
que a veces no me deja respirar 
y me hago Mar y me hago espuma 
como ese remolino después
de chocar las rocas.
 
Carmen Sánchez.


Ya no quiero.
 

No quiero escribir más
tengo dolorido todos mis sentidos
las manos me duelen de
intentar acariciarte en ese intento vano de
tocar el aire
y mirar las manos como siempre vacías.
No ya no quiero más pensarte

ni querer sentirte ni tan si quiera soñarte.
No ya no puedo más.
Con saberte tan cerca y

a la vez tan distante.

Carmen Sanchez



Echarte quiero



Echar quiero de mi este sentimiento que me está ahogando.
No quiero sentir esos versos qué se resisten a salir. 
Quiero vibrar con cada latido de tu existencia.
Pisar esa tierra de nadie.
Y aunque sólo sea en sueños soñarte y vibrar con cada latido. 


Carmen Sanchez