lunes, 25 de noviembre de 2013

No hago versos.

No quiero escribir

poemas rimados.
Ni tan siquiera

presumo de hacerlo.
Sólo se derramarme, en
un trozo de papel en blanco
quedarme desnuda,
como mi madre me parió.
Con la piel amontonada,
cual fuera ropa sucia inservible.
No sé ponerle nombre ha tanta soledad
que siento en mi alma.
no tengo fuerzas ni ganas
gritar en un mundo
de sordos.

Carmen divagando.....

lunes, 7 de octubre de 2013


Quizás El Poeta.


Acaso el
poeta siente
mejor la
ausencia
simplemente
porque la
sabe expresar?
O siento menos
dolor cuando
digo que la
ausencia
está en el aire?

Carmen.


Mi mar.

En este momento
me trasporto
aquí y me veo
simplemente
sentada a la orilla
de mi mar.
Y se que
precisamente a          
estas horas el
el sol  está
así de hermoso
mi mar
del sur.


Carmen.


 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

Sí.

Me marché
si, me marche.
Y se humedecieron

mis ojos y
mis manos temblaron
agarrada a ese
pasamano en esa
escalerilla.
Miré detrás de los
cristales de ese tren,
que me llevaban lejos de ti.
Y pude sentir cómo
me aguijoneaba el alma.
Ya no sentiré tu
olor ni veré el color
de tus aguas. 
Ya quedaron atrás
todos esos recuerdos.
Aunque por más
años que pasen
los llevo
grabado en mi piel.

Carmen Sánchez. Todopoemas.

Si no te amara
tanto
me pondría el
mundo por
montera
y me
tiraría a
la piscina
de cabeza
incluso sin
saber nadar.
Pero soy tan
cochinamente
fiel!
Que aquí
estoy
hurgando en 
las heridas.

Carmen


No le temo
al silencio
Si dentro

de él
estas tú.


Carmen.
 
Si dijera.

 Si dijera
que me estoy
desgarrando 
el alma de toda
esta ausencia,
no sería cierto.
Esa la tengo
tan hecha jirones
que necesitaré
una eternidad
para para
recomponerla.


Carmen Sánchez.



 


Si supiera.


Si supiera
con certeza
que la

felicidad
se esconde
en el fondo

del mar  
vaciaría
todo
el océano.


Carmen Sánchez. 



Y se me fue.



Y se me fue el
tiempo como si
fuera agua.
Sólo que el agua
siempre encuentra su
cauce.
Yo me quedé en
este compás de
espera.
Se va tan deprisa
 la vida. 
Que un día te miras
al espejo y te sorprendes
ver a una desconocida
que te mira a través
del cristal, ese
maldito cristal
que no tiene compasión.
La juventud y belleza
es efímera sólo
dura casi lo que dura
un deseo.
La belleza interior
dura por siempre.
Aunque no se suele
valorar en ocasiones.

Carmen Sánchez.