jueves, 23 de enero de 2014


Yo miraba al sur.

Que importa en qué
lugar o momento
nos separamos.

Hicimos caminos distintos
conocimos, gente diferente
vivimos tan alejado de
nuestros sueños

Que en algún momento
formamos hacer unos
desconocidos.

Cada cual vivimos
como pudimos
llevando siempre
una carga, en nuestras alforjas.

Yo miraba el mismo cielo,
pero nunca, mirábamos
las mismas estrellas,
tú mirabas siempre,
al poniente,
yo miraba,
siempre al sur.

Sí que importa
en qué momento
dejamos de vernos en
los mismos sueños

Yo: me forje el mío
un caminar despacio
un paso siempre al compás
un alma desbocada
unos sueños,
inacabados...

Y con ganas de vivir
Sí mirábamos
el mismo cielo
nunca las mismas
estrellas.

Tú mirabas siempre
al poniente
yo: siempre mirando
al sur.

Carnen divagando...


Me gustan

Me gustan estos dias
zapatillas, bata, y un buen café
poner musica, y leer un buen libro

Esperar el pasar de las horas
y pensar en ti
vagar por los recuerdos
y no hacerme, demasiadas preguntas

Si la vida, es así, si pudo haber
sido o no, y  tal

La vida es un carrusel
tú sabes en qué momento
te subes, y como te subes

Es cierto, tú puedes decidir
bajarte cuando quieras
pero a veces quedas
atrapado, en ése carrusel
llamado, circunstancias

!Ay mis circunstancias!

Fueron un par de ojos negros
por ellos, me quedé en ése
carrusel
y no me quise bajar

Si hago un recuento
siempre hay cosas
que pesan mucho

En mí caso dejé
toda mi vida detrás

Arrepentirme jamás
añoranzas, siempre
jamás he olvidado
que yo; soy del sur

Y que en dias como hoy
disfruto, haciendo
un recuento, y mirando
en ése baúl donde
tengo guardado
tantos recuerdos.

Me encantan
estos dias, de invierno
zapatillas, bata, un buen libro
y un buen café.

Carmen divagando.




Divagando.

No se el porqué las noches
se me hacen eternas
los dias corto, y
las horas segundos..

Todo está patas arriba
los pensamientos
vuelan a su alegre
albedrío.
Y
yo: aquí estoy
en este andén
esperando un tren
qué decidió pasar
de largo.

Cada cuál
se agarra a un sueño
Yo: me aferro al mío
cómo un marino,
se agarra al mástil
en una tormenta
cómo si la vida,
se le fuera por la borda.

Carmen divagando...

Evoco.


Ay amor
no sé
porqué
siempre
vuelvo
a ése
instante
donde tu
boca,
sacia ávida
de amor
tu sed

Mientras
yo
me hago
mar de
espuma
bajo tú
cuerpo

Y evoco
ése
Instante,
donde
sólo
somos
dos
en medio
de esos
remolinos...
llamado

"Pasión"

Carmen divagando...



Cuando la vida te para.

Hace tiempo,
que tenemos
unas charlas
pendientes

Ya va siendo
hora, de poner
las cartas sobre
la mesa

Fumar ese
cigarrillo
a medias
y llamar
las cosas
claras

Simplemente
compartir
algo más
que nuestros
cuerpos

Hacer el amor
tan solo con el
pensamiento
besarnos
tan sólo
con la mirada

Cogernos
de la mano
y
reanudar
ese camino
interrumpido.

Carmen.

Reloj.



Reloj que incansable
Vas marcando las horas
Siempre en un compás
de esperas
Reloj que chorrea, las horas
sin importarte
que la vida se me escapa,
en cada segundo que pases
Y yo: me aferro a ese tiempo
Aquí en esta sala de espera.

Porque lo que no
has vivido, pasó al olvido

Carmen.

lunes, 23 de diciembre de 2013


A LA ESPERA

 

 

Siento que mi cuerpo se
estremece

Como una hoja a merced del
viento.

Mientras mis pensamientos
hacen remolinos
envolviéndome como una
tormenta a la espera. 

Y esperando me hago flor de otoño,
descolorida sin ese perfume,
que tiene esa rosa recién florecida.
Ya no me cuestiono como antes hacía.

Delante de ese espejo,
que tantas veces maldije,
al devolverme esa imagen que no quería.

Qué culpa tendrá  él. 

El solo me devuelve una imagen desgastada,
por el paso del tiempo.

Sí ya no me cuestiono,
al perder el brillo en el pelo,
ni la que se me formen arrugas alrededor de los ojos.

La que comienza a caminar lento,
pero ávida en adsorber  la vida,
como un sediento.

Y aquí estoy a la espera—a la espera.

 

Carmen Sánchez