lunes, 1 de abril de 2013


REFLXIÓN

 

Hoy me he puesto a reflexionar

Y he sentido la necesidad de,
agradecer a todos los que se
han colado en mi vida.

Unos han dejado un hermoso
recuerdo.

 
 Otros me han hecho mucho
daño.

Pero ha esos ni tan siquiera les
doy un hueco en mi vida.

 
Dicen que las cosas se
aprenden perdiendo.

 
A sí que yo me digo muchas
veces que tengo que haber
aprendido mucho a lo largo de
mi vida.

 
Ya que como cualquier mortal
he errado muchas veces, y
otras muchas he tropezado con
la misma piedra.

 
Pero si he caído me he vuelto a
levantar con las mismas ganas
de vivir, de siempre y con algo
aprendido—que para caminar
hay que mirar hacia abajo de
vez en cuando.

 

Carmen Sánchez

                                                              

 

domingo, 31 de marzo de 2013

                 INSTANTE

 
Reía tan intensamente que desperté de pronto.
Era tan real que podía oler su olor a marismas.
Incluso sentía la brisa en mi rostro.

Veía incluso la espuma romper en  las rocas,
lamerlas y volver de nuevo al mar.
Como vista de pájaro me veía allí
en la orilla sentada siempre junto a mi roca preferida.

Sentía una paz allí sentada.
Que recordé años pasados—años
que por mucho que añoremos
jamás vendrán de nuevo.
Pero aun así goce de cada momento en  
el que, el sueño me permitió.

Y reí, y llore, al mismo tiempo,
di gracias, por ese instante, por ese
momento, donde solo existía
el mar- y yo.


Carmen Sánchez.


 
NO PUEDO PENSAR

 

 

 
                                                                          Ni pensar puedo

Tengo la mente en blanco

No puedo hacer flores en el aire

Ni cazar mariposas

Ni leer un solo párrafo de mi libro favorito

Es como si las ideas…se me hubiesen evaporado

Como si mi alma, hubiese huido de mi cuerpo

Nada de lo que me rodea, lo entiendo

Es como si todo formara parte de otro tiempo

Nada que ver con el mundo que yo conocía

Suelo mirar por la ventana

Ya no veo niños jugando en la plaza

Ni al señor que recogía los periódicos usados

Hasta el trinar de los pájaros, parece distinto

Me suena a una melodía desconocida

Carmen en un país distinto

Como puedo recuperar, mis sueños

Quiero ser contagiada.

Por la sonrisa de un niño

Construir mi morada,

De algodones de azúcar

Ser la bella durmiente

“Creer en los cuentos de hadas”
 
Carmen Sánchez

sábado, 30 de marzo de 2013


UNO MÁS DE TANTOS.

 

 

Manuel es un padre de familia honrado

trabajador, cumplidor con sus impuestos

un padre de familia normal como los millones

de personas que existen en este país.

Antes de comenzar la crisis jamás estuvo

En paro.

Hoy hace casi 2 años y medio, que está en

el desempleo sumando las cifras de esos

millones de parados.

Un día que no tenía, por donde tirar

pues  las letras se le amontonaban

salió a la calle, con un propósito

firme.

Gritar fuerte tan fuerte que no pudieran

dejar de oírle, solo pide trabajo

y dignidad, que no le tomen más el pelo

que no, le hagan promesas que

después se van como el humo.

No quiere falsas quimeras

de esos en corbatado, que jamás

se pondrán  en la piel de un obrero.

Ellos que hablan desde un sillón

detrás de una mesa de escritorio

con un sueldo, o dos, o tres.

No quiere nada que no se gane con el sudor

de su frente.

Un trabajo, un sueldo digno, nada

que no se merezca.

Y mientras tanto no se callara

el seguirá gritando y gritando

hasta que no le quede

ni un soplo de aire en los

pulmones….

 

Carmen Sánchez.

 

TE BUSCO 

 

 Te quiero, tanto... tanto,

que me despierto, por las noches

entre sollozos, y quebrantos.

 

Que ando, por las esquinas,

preguntando, al que me encuentro,

si han visto a un hombre, que  prometió,

quermes...hasta la muerte.

 

Que paso las madrugas,

con mi amiga, la botella,

qué bebo, para olvidar...la promesa,

que un día...tú me hicieras.

 

Que si es delito, quererte,

yo debiera, de estar presa,

que ando por las esquinas,

con mi amiga, la botella.

 

 Para olvidar la promesa,

que un día a mí, me hicieran.

 

Mientras tanto, sueño, por las noches,

cuando venias, a mí cancela,

con la guitarra en la mano,

cantando...coplas...de promesas,

Qué nunca, tú...cumplieras.

 

Carmen Sánchez

 

Y AMANECIÓ

 

 Amaneció como muchas otras veces

Nada me hizo pensar que  sería diferente

El sol salía tímido como a esas horas de la mañana

Despejando las brumas del amanecer

 Con  sus rayos tímidos pero radiantes.

Me puse un vestido ligero holgado más bien

Baje la calle con un montón de cosas en la cabeza

Me tropecé con el lechero

Salude con un movimiento de cabeza y

Continúe mi caminar solía a hacerlo

Tranquila y a pasos lentos

La calle era larga y con muchos cruces

De aquí el nombre de la calle de las cruces

En la casa nº 9 naci

Ese día. Salí a la misma hora de siempre

Las 6 de la mañana

Iba yo tranquilamente me dirigía hacia

Mi trabajo

Cuando me salió al paso un señor

Enfundado  en una gabardina

Y en la cabeza un sombrero

Que decir  el susto que me lleve

¡Ah y un paraguas largo y negro!

Y para que querría ese señor llevar

Gabardina y un paraguas si no era

Días de lluvias.

Recuerdo que por aquella época

Estaban poniendo por la tele

Una serie, que se llamaba ¿es usted el asesino?

 Y la programación noches para no; dormir

Aun me pregunto. Si tanto miedo me daba

Para qué demonios la veía.

Si por las noches me metía en la cama, y sudaba

Como un condenado a muerte.

Tapada hasta los ojos.

Sigo con el susto que me dio ese señor

Aun recuerdos las risas de mis compañeros

Sonar en mis oídos.

Aun hoy me hago esta misma pregunta

Si no; era el asesino ¿Por qué llevaba gabardina y paraguas?

En un amanecer del mes de julio. 

Carmen Sánchez. 

 

viernes, 29 de marzo de 2013


COMO UNA JAULA DE GRILLOS

 

Hoy ni siquiera puedo escuchar el sonido del silencio

La cabeza la tengo como una jaula de grillos.

Desde buena mañana una quemazón en mis entrañas me persigue sin darme tregua no es como otras veces que el silencio me envuelve con su manto de suave quietud.

No puedo tener la mente quieta, algo salta una y otra vez sin poderle darle forma.

Hoy más nunca quisiera tener don de palabras.

Que la pluma se deslice suavemente en este papel en blanco dando forma a unos sentimientos, que se me hacen un mar de dudas.

Cuánto daría, por borrar estos pensamientos que me quitan tantas veces el sueño.

 

Cuantas veces en la quietud de la noche, suelo sentarme junto a  la ventana contando las formas de esas nubes que barruntan tormentas.

Otras simplemente dejo que mi mente vague por esos recuerdos del pasado.

De ese rincón de nuestra pequeña playa.

 Y allí me veo sentada en esa roca donde tantas veces me he sentado simplemente a ver pasar el tiempo

¡Hay amor! porque me atormentan tanto los recuerdos.

 

Carmen Sánchez